Total, en uno de estos días en los que estaba ya harta de estudiar y no tenía ningún macho de mi chorboagenda con el que follar me fui a dar un paseo, que yo soy una marifreak muy puesta reina.
Y eso que ves a tu derecha mi querida amiga es lo que me encontré: un teléfono supuestamente destinado a los pobres e inocentes niños y cuyo auricular es un claro momumento al falo, un pollón, el consolador de la pitufina con rugosidades y todo. OMG!!! ¿Qué es lo que pretenden? Van a terminar todos con la cabeza (que no el culo) más sucia que yo. Y miren la cara del pato Donald gozándo como una jodida marica pasiva. Cada día tengo más claro que Donald era invertido, todo el día con el culo al aire, en pompa y lleno de plumas. ¡Menudo vicio se traen en Disney maricón! ¿Cómo es que Intereconomía no ha hecho campaña contra estos teléfonos aún?